Los neorrurales reavivan los pueblos
La sociedad urbana suele cuestionar las subvenciones rurales por considerarlas excesivas, pero en estos momentos, las ayudas para fomentar el desarrollo rural están favoreciendo también innumerables iniciativas neorrurales, de personas que renuncian a su medio urbanita y retornan al campo. En muchas comarcas de la España del interior, en las zonas más pobres y con menos recursos, el movimiento neorrural está salvando el medio agrario y mantiene vivos a muchos pueblos.
Así nos lo ha explicado José Sancho Comins, catedrático de Geografía de la Universidad de Alcalá y valenciano de nacimiento, de Almassora (Castellón), quien dirige un equipo que evalúa el grado de aplicación y la eficiencia de las inversiones públicas del Plan Leader Plus en varias comarcas españolas, entre ellas La Serranía del Turia en la provincia de Valencia.
Sancho destaca que todavía hoy, después de lustros aplicándose los programas europeos Leader y Proder para favorecer el desarrollo rural y fijar población en comarcas desfavorecidas, se nota que hay escaso conocimiento de ello entre grandes estratos de población. De igual manera, se achaca a veces la falta de iniciativas susceptibles de ser subvencionadas para apuntalar su viabilidad.
Recuperan viejos oficios
Porque de eso se trata en estos programas: recoger iniciativas que creen puestos de trabajo y faciliten servicios necesarios en cada zona o población. Si es así, si se aprueban porque se ven viables, cuentan con importantes ayudas cofinanciadas por la UE y por el Estado, alrededor del 30% de la inversión.
La falta grave de iniciativas no es el caso de La Serranía del Turia, porque es una comarca aún bastante poblada y relativamente próxima a áreas urbanas, pero en muchas zonas del interior de España se acusa que la falta de población joven deviene en un proceso imparable de empobrecimiento social y económico generalizado que provoca mayor despoblación. Quedan las personas mayores, en ocasiones muy mayores, los jóvenes se van porque no hay medios de vida, y como cada vez los hay menos, cada vez se van más jóvenes, de manera que los programas Leader se encuentran en estos lugares casi sin iniciativas que apoyar.
José Sancho no quiere citar casos concretos, quizás por pudor; los generaliza en "comarcas más aisladas del interior". Pero advierte que en muchos casos se nota una afluencia en estas zonas de "iniciativas de gente de fuera, que llega con ganas de hacer algo y de quedarse".
Son los neorrurales, un movimiento protagonizado por gente joven o al menos con espíritu joven, que huye del mundanal ruido, que tiene su particular filosofía de vida y que, aparte de salvar del despoblamiento a muchas comarcas y de dotarlas de servicios y de rejuvenecimiento, están recuperando multitud de oficios artesanales en trance de desaparecer.
Muchos neorrurales pueden presumir de tal condición y mantenerla gracias al teletrabajo, porque tienen ocupaciones que les permiten mucha flexibilidad o pueden realizarlas a través del ordenador, pero lo sorprendente es que estos mismos, u otros, están saliendo adelante con la agricultura o la ganadería (sobre todo ecológica) y cerrando el ciclo al elaborar productos terminados (quesos, conservas,...), pero también trabajando la cerámica, el cuero, la madera, el hierro...
Y una constante que impregna la mayoría de los planes comarcales: el turismo rural. La principal iniciativa que surge es la de la hostelería: bares, restaurantes y pequeños hostales con todos los servicios. Porque a buena parte de la sociedad que sigue siendo urbana le atrae lo rural, aunque sólo sea para ir de paso, de vacaciones o en visitas más o menos fugaces. Al menos encuentran satisfacción y contribuyen al mantenimiento de quienes viven en esos pueblos.
La asignatura pendiente es quizás la preservación de la agricultura en su aspecto más amplio, la que configura el paisaje. Porque no resulta atractivo ir a un sitio rodeado de campos abandonados. Los almendros floridos de febrero o las viñas verdes y espléndidas de junio atraen al turista, al visitante, pero ¿quién le paga al agricultor que ha de labrar esos campos para que se mantengan vivos los almendros y las cepas que volverán a brotar y florecer? José Sancho reconoce que "la sociedad urbana actual todavía no está preparada para asumir esta cuestión y pagar por ello; hace falta todavía que progresen la educación, la formación, el conocimiento. Cuestión de tiempo..."
La Serranía del Turia
Centrándonos en la Serranía del Turia, al norte de la provincia de Valencia, la aplicación del Leader Plus entre los años 2002-07 ha supuesto invertir 16,1 millones de euros (10,3 privados y 5,8 de ayudas) en 91 proyectos, entre los que destacan los de turismo rural, pero también para crear lavanderías, peluquerías, una troceadora de algarrobas, una fábrica de azulejos de artesanía y una residencia ocupacional para personas disminuidas. Se han generado 446 empleos, una cifra muy destacable teniendo en cuenta que es una comarca con sólo 16.0000 habitantes.
En la evaluación de lo realizado se destaca la buena gestión de la Asociación de Desarrollo Rural Serranía del Turia, aunque se destaca la necesidad de continuar invirtiendo en el área, a través de los nuevos programas para zonas de convergencia y de competitividad, incidiendo en el medio ambiente, turismo, comunicaciones, infraestructuras, patrimonio cultural y mayor información.
Fuente: V.Lladró - Las provincias.es