Comer ecológico no quiere decir necesariamente ser vegetariano

La implantación de la producción ecológica en España ha ido muy ligada a la agricultura y, al mismo tiempo, su comercialización empezó en comercios especializados muchos de los cuáles son también herboristerías y tiendas de macrobiótica. Buena parte de los primeros consumidores de productos ecológicos eran consumidores habituales de productos macrobióticos y vegetarianos, lo que ha creado el estereotipo de que consumir ecológico implica ser vegetariano. Pero nada más lejos de la realidad, ya que entre los productos biológicos más estelares encontramos las excelentes carnes de bovino, ovino y caprino, y uno de los mejores jamones, el de Jabugo.
En el mercado español, el ganado vacuno lidera la producción de carne ecológica, con un 46 % de la producción total, seguida por la de ovino, con un 26%. Por comunidades autónomas, Extremadura, con más de 800.000 hectáreas de dehesa ecológica, encabeza la producción de estas carnes, con el 40 por ciento del total, y le siguen, aunque a una considerable distancia, Andalucía, con un 17 %, y Cataluña, con un 13.
En Cataluña, la producción de carne ecológica ha aumentado en los últmos años, especialmente en las zonas de montaña y en concreto en el Pirineo. Esto es así en parte porque la producción ecológica se ha perfilado como la mejor opción ara consolidar la supervivencia de la ganadería extensiva de alta montaña, que ha visto cómo en las últimas dos décadas los pastores se han ído jubilando o han abandonado el pastoreo. El buen ritmo de creciemiento de la producción de carne ecológica en Catalunya se percibe en la novedad que ha supuesto la creación de la primera tienda virtual de carne biológica en España. Se trata de una iniciativa innovadora que ha impulsado una familia de Lleida que, tras cuatro generaciones dedicados a la ganadería extensiva convencional y cinco años a la ecológica, han decidio realizar ellos mismos todo el proceso y abrir su propio canal de comercialización, aprovechando las nuevas tecnologías y el ciberespacio.
Aunque no hay cifras oficiales de consumo, dos tercios de los españoles dicen «conocer» la carne biológica. Pero a pesar de su buena prensa, un informe de Mintel Internacional, una empresa alemana dedicada al análisis de mercado, sitúa España en el último lugar del consumo de estos productos, con menos de cinco euros de gasto per cápita, mientras que en Alemania gastan 38 euros per persona y en Francia, 25. Espanya es un país productor pero exporta la mayor parte a países como Francia, Alemania, Japón y Estados Unidos.
El caso más particular es el de Alemania, donde la oferta de carne ecológica no es suficiente para satisfacer la demanda, según fuentes del ICEX. Los datos recogidos en la pasada edición de BioFach, la mayor feria europea de alimentación ecológica, que se celebra cada año en Nuremberg (Alemania), dan fe de esta tendencia. En 2004, el consumo de carne ecológica aumentó un seis por ciento en toda Europa, y en Alemania, donde estos productos viven un boom, sus ventas en 2004 produjeron una facturación superior a los 3.400 millones de euros, según datos de la Federación de Economía Alimenticia Ecológica (BOWL).
(Reportaje de Txell Centeno)