Olvídense ya de las hectáreas
La Ministra Elena Espinosa ha presentado, a finales de abril, los datos referentes a la producción y número de operadores del conjunto del Estado y por CCAA de la Agricultura Ecológica (AE) durante el 2008. Los datos indican una superficie en AE para el conjunto español de 1.317.000 ha y 23.400 operadores registrados. Las cifras recogen el sumatorio de los datos aportados por los distintos consejos reguladores, es decir, las empresas de certificación públicas.
Estamos acostumbrados a que el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino (MARM) informe sobre estas cifras de forma solemne cada año. Y cada vez insistimos, desde la aparición de Ecoalimenta.com, que lo importante no son los habituales datos de superficie y número de operadores, que no aportan nada nuevo, sino los demás datos que genera nuestro sector y que es de vital importancia recoger y revelar, no tan sólo al sector sino a toda la sociedad.
A modo de ejemplo, de las cifras declaradas en el informe, casi el 65% de la superficie en AE corresponde a bosques, pastos y praderas (cerca de 850.000 ha.), básicos para la ganaderia ecológica, pero que ponen en evidencia que una gran extensión no implica liderazgo en el mercado de la comercialización. Las cifras revelan, además, que este liderazgo no acaba de impulsar la cadena agroalimentaria ni el consumo de carne ecológica en España.
Cuando el MARM da a conocer estas cifras se desprende que sólo son importantes las hectáreas y el número de operadores, ya que se obvian datos que deberían recopilarse en un informe anual estadístico sectorial. Estos datos serían muy útiles e importantes para ver cuál es la evolución de la situación del sector, como los datos de la facturación global y por sectores, el consumo per cápita de alimentos ecológicos, datos macroeconómicos referentes a la generación de empleo, al ahorro energético y de reducción de insumos y fitosanitarios químicos, etc. Datos, al fin y al cabo, básicos para la lucha contra el cambio climático, para el bienestar de la sociedad en España y para generar una opinión pública más propensa, favorable e informada sobre los alimentos ecológicos y los beneficios que reportan a la sociedad.
Obviando los datos ocultamos a la opinión pública que España sigue todavía la cola de la UE en consumo de alimentos ecológicos y en apoyo público presupuestario. El hecho de ser líderes en agricultura ecológica en Europa (en superficie) sólo confunde a la opinión pública, que recibe el input de que las políticas que lleva a cabo el MARM generan incrementos de la superficie y del número de operadores. La realidad, no obstante, es que la demanda interna continúa por los suelos y y seguimos en el furgón de cola europeo en consumo.